Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘mùsica’ Category

El mundial del 2010 no es que se destaque por ahora como un buen canmpeonato.Pero al ver lo que están haciendo los equipos americanos sólo siento nostalgia de lo que alguna ves fumios capaces de hacer:

El empate épico ante alemania

El histórico 0-5 frente a Argentina

Todo se debe tal vez a que en mi alma hoy sólo hay lugar para la saudade..

Anuncios

Read Full Post »

Desde la ventana del segundo piso del edificio “A” que da al patio interior, veo la escuadra de esmads que, habiendo ingresado por la entrada lateral de la Once, empieza a tomar posición enfrente a la puerta principal. No veo a los muchachos que se han apostado allí, porque están justo debajo del pasillo desde donde observo la acción, pero escucho sus arengas. Piden que el Rector salga de su oficina y dé la cara. Están cansados de las malas condiciones con las que la universidad funciona últimamente y tienen razones para creer que todo se debe al desmedro administrativo que se origina desde las más altas esferas. Exigen explicaciones de primera mano.

Los policías se forman en tres hileras. los muchachos los abuchean, les gritan que se vayan, que la protesta es pacífica y que se han asegurado de que no haya capuchos entre ellos. Esta vez es distinto.

La tensión se toma el ambiente incluso en el segundo piso a donde llegan algunos estudiantes. Hay una especie de calor inverosímil que empieza a impregnar hasta las ropas. Yo y otros docentes tratamos de dialogar con los alumnos, pero ellos están furiosos ante el inesperado giro de los hechos. Unos momentos antes, el delegado del Rector les había pedido esperar unos minutos para preparar las condiciones de la rueda de  explicaciones que los directivos ofrecerían a los estudiantes. Pero Ahora corre el rumor de que el Rector ha escapado de su oficina por un túnel que lleva a otro edificio y que ha autorizado la entrada de la policía antidisturbios al campus, en un acto francamente cobarde e irresponsable. Ahora ellos  han quedado sin protección y al capricho de los esmads.

Veo a los muchachos desesperados llevando pupitres al primer piso para bloquear la entrada. Se sienten traicionados y vulnerables.  Los esmads empiezan a golpear sus cachiporras contra los escudos. Se oye de pronto un grito que no se sabe bien de dónde sale: ¡¡TERRORISTAS!! La confusión es total y comienzo a ponerme nervioso.

Cuando los smads empiezan a avanzar hacia la entrada principal sin dejar de golpear sus bolillos, me asusto de veras y me retiro de la ventana; pero entonces veo que una chica vestida de negro camina sola hacia el escuadrón de policías. Algo dice ella que no se alcanza a escuchar por el barullo de arengas y gritos. Ella sigue adelante, caminado muy despacio y golpeando con su mano el bolso que lleva colgado de su lado derecho. Los policías no se detienen, ella tampoco. Entonces los estudiantes callan y así puedo escuchar lo que la chica dice: NO-SOY-TERRORISTA NO-SOY-TERRORISTA NO-SOY-TERRORISTA.

 


 

La chica camina, los esmads no se detienen, la distancia entre ellos se acorta, temo que le hagan algo, pero no puedo hacer nada más que observar. Recuerdo a Alcira, mi personaje. casi la veo como la imaginé en mi novela. Ella sigue con su canto, con sus golpes mudos. Se ve tan pequeña junto a los fornidos policías. David contra Goliat.

Están a unos pasos, se encuentran, ella pasa por entre las filas, los esmads no la tocan, los estudiantes lanzan un grito, como de victoria y entonces sucede la magia.

Las filas del escuadrón se distorsionan, se desbaratan, los muchachos salen de su trinchera y rodean a los policías que ahora se ven diminutos, miserables. Pero no hay gresca, no hay insultos, no hay violencia. Por uno de los flancos de la masa de estudiantes, veo que se forma una fila negra que ahora avanza hacia la entrada lateral de la Once. Son los esmads que se retiran. En medio de la masa que queda, alcanzo a ver a la chica de negro. Como un imán todos la siguen ahora hacia la entrada del edificio de enfrente.

Los pierdo de vista, ya no están, ya no estoy…

Read Full Post »

Va y viene como las olas del mar y como ellas a veces se posa tranquila sobre la playa, como cuando nos botamos sobre el prado de algún paraje a ver andar las nubes su despiste caprichoso o como cuando nos descubrimos inesperadamente en medio de la casa sin el ruido de los niños, sin las voces del hogar y gozamos un alivio regalado que nos anima a inventar algún poema. Soledad sumisa que nos lame los pies como perro amilanado.

Va y viene como las olas del mar y como  ellas a veces irrumpe furiosa como cuando nos despertamos de sùbito en una habitación ajena, a miles de kilómetros de los amados y no sabemos cómo vamos a sobrevivir el dìa sin la caricia del amante, sin la sonrisa del amigo, sin las palabras cariñosas de la madre. Soledad insidiosa que se aprovecha de su fuerza para aplastarnos hasta la muerte y que nos muerde con la rabia de un  perro traicionero.

Va y viene como las olas del mar y como ellas a veces nos envuelve juguetona, nos conduce gentilmente a sus profundidades y nos devuelve  a la superficie para volver a hundirnos en sus aguas como cuando decidimos dar un respiro en el trabajo o en el amor y después de un rato salimos corriendo en busca de ese abrazo que nos recuerde que somos requeridos. Caprichosa soledad que nos bate la cola como perra interesada.

Va y viene como las olas del mar y como ellas a veces nos  violenta con el ímpetu de un sunami, arrasa nuestro fuerte, destroza nuestras resistencias y acaba con nuestras pocas guardas, como cuando el amor nos deja o nos abandonan los amigos o nos recluyen los enemigos. Soledad tirana que escupe su fuego inmisericorde como dragón endemoniado.

Read Full Post »

Llegó un día de mayo proveniente de México en la época en que ser mexicano era más o menos ser portador de la peste bubónica por efecto de la perversa propaganda alrededor de la gripe AH1N1. No voy a decir que no tuve prevención cuando lo saludé por primera vez, pero la magia de las afinidades y el calor de su trato disolvieron para siempre los escrúpulos. Me pareció muy joven para lo que imaginé que era por las conversaciones virtuales previas, pero detrás de esa apariencia real (un chino de poco más de 30 años), fui descubriendo a un hombre sorprendente, maduro, cordial, tierno, un poco asustadizo y consentido, pero culto, muy culto, gran conversador y lleno de una energía que fue llenando los espacios que compartimos con tanta fraternidad.

Estuvo diez meses en esta locombia, diez meses bien vividos que le alcanzaron para estudiar, escribir, hacer muchos amigos, pasear, colaborar con las actividades en la universidad, rumbear. El primer fin de semana lo llevé a la Feria de las colonias, donde se enamoró de la música llanera, luego me acompañó a Ibagué, donde descubrimos un tema para ficcionar y reír: la tenebrosa entrada de un hostal con pretensiones de Hotel: el Hotel América.

Se fue haciendo imprescindible, hasta el punto de que no concebíamos una reunión o un paseo sin pensar en invitar al Ramón. Se hizo amigo de Yaneth y de mis hijos y de mis amigos y de mis estudiantes, gracias a esa capacidad de cambiar de vídeo cuando era necesario,. pues Ramón es capaz de hablar de música vieja y de rock metal o de la más fina poesía y de culinaria latinoamericana sin solución de continuidad. Eso hizo que Ramón fuera el amigo de todos

Su delgadez memorable no tuvo cambios a pesar de que aquí comió de todo: desde el más sano ajiaco bogotano hasta la fritanga más grasosa y nada, no logramos engordarlo. Y eso que se bebió la mitad de las reservas del licor bogotano: desde el wisky chiviado hasta cervecita de todas las marcas y pelajes, pasando por rones de todos los grados. Ni siquiera su sincero y pertinaz interés y práctica de un deporte tan exótico en la fría y aislada Bogotá como la natación (no salia de la piscina) hizo algún efecto sobre su escualidez. Pero su generosidad dio también para que nos ofreciera varias sesiones de maravillosa culinaria méxicana.

Pasó con nosotros la navidad y la noche de año viejo del 2009 y demostró que su estado físico no da ya para mucho, ni siquiera en su deporte favorito: el basquetbol. Pero nos enseñó más de una verdad: la verdad de la amistad sincera, de la calidez humana, del trato sin reservas, de la poesía más bella (no sólo su ya internacional Pubis al cielo, sino sus sonetos inéditos y los poemas que aquí escribió y que verán pronto la luz publica), del humor que deshace entuertos y de la paciencia; todas lecciones para la vida.

La confianza alcanzó para compartir secretos, para soñar proyectos y hasta para conocer su  vida personal, sus inquietudes, sus miedos, las dificultades familiares que no faltaron, su ser más  íntimo.

¡Y cómo despotricamos de dos cabrones tan cabrones como Calderón y Uribe!

Nos vas a hacer mucha falta cabrón, amigo, nos vas dejar muy solos, pero las puertas aquí, lo sabes, estarán siempre abiertas.

Un abrazo, y mi amistad eterna

Cuando un amigo se va…

Read Full Post »

Angelita; se que no lo recuerdas, se que no lo sabes, pero desde que vi la película de los Beatles, aquélla, Let it be, ¿te acuedas?, esa en la que se muestra a los locos de Liverpool armando el alboroto en las calles de Londres (con su ensayo público que era también un bello performance), me obsesioné como un estúpido por tus besos. No había lugar que no me recordara tu ausencia, ni tiempo que no me demandara el deseo de estar contigo. Aquel Don`t let me down de John Lennon se convirtió desde entonces en mi grito de guerra, en mi grito de amor dolido. No me dejes, no me decepciones Angelita, gritaba como un desgraciado sin importar la cara que la gente hacía, porque sin ti no puedo seguir este camino duro de la vida. Escuchaba esa canción mil veces antes de meterme en la cama y luego en los sueños te veìa desnuda y bella entregándote sin recelos, pero después la luz del día me enrostraba la verdad: el amor sólo venia de mi parte, porque tu ya me habías olvidado, cruel Angelita, cruel muchacha de ojos negros, tu ya no querías ser mi angie, mi amor, mi vida, solo querías seguir explorando el mundo que yo te había abierto, ingenuo, y entonces la voz emocionada de Lennon me machacaba en la cabeza esa verdad que yo no quería ver, que el amor llega siempre a su fin, que como decía el Neruda que habíamos leído juntos. es tan corto el amor y tan largo el olvido… angie

Read Full Post »

Su voz, su voz rasgada, rasgante, y sus manos como de paralitico como de drogo imitando el movimiento sobre la guitarra, me impresionan cuando al fin veo su imagen inesperada en aquel viejo cinema del centro de Bogotà donde, junto con angelita y tras haber luchado a brazo partido por una plaza, veo la pelìcula que resume lo mejor del mítico festival de  Woodstock

Ese pelo ensortijado y húmedo que quiere volar, esos dientes de anfetaminòmano que quieren morder, ese cuerpo que lucha, sincronizado bellamente con el rift de la guitarra, una guitarra que retumba como un rayo allá en Woodstock y aquí en la sala; los coros que suavizan un poco el ruido, y de pronto sus gritos que, comprendo, son también música, y esa voz que por momentos parece apagarse, pero que avanza impúdica, victoriosa, destrozando cada onda con una más fuerte, ese final falso que anuncia el éxtasis, el caos, la vida, las convulsiones, el orgasmo y un cuerpo que no cae a pesar del esfuerzo. Ahora sabemos o, mejor, queremos creer, que Joe si llevaba una guitarra invisible en sus manos, pues de otro modo habría sido imposible emocionarnos como entonces lo hicimos y como la hacemos cada vez que lo volvemos a ver…                                                                                                                                                                                                                                                  

Rifts famosos de guitarra

Read Full Post »

Te amaré de Silvio Rodriguez

El álbum de Aterciopelados

Con los años que me quedan de Gloria Estefan

Read Full Post »

Older Posts »